Ir al contenido principal

Todo lo que sube?...





En visita realizada a la hermosa ciudad de Santiago, me encontraba dentro del elevador de una gran edificación, al entrar en él, se encontraban tres personas más que se dirigían un piso antes que yo.

Al entrar doy los buenos días, como persona educada que me siento ser, pero no encontré respuesta alguna de parte de la trilogía ya instalada en dicho ascensor, solo escuché parte de la conversación que a voz baja estos sostenían, en la que un señor de edad madura decía:  todo lo que sube? ..., de manera automática mi mente responde en perfecta sincronización con el interlocutor:  tiene que bajar.

Quedé pensativo un instante, mientras caía en la cuenta que en el lugar donde me encontraba tenía tanta similitud con la vida diaria.  Todos abordamos un ascensor llamado vida, en el cual encontramos muchas subidas (momentos felices, de éxito, de estabilidad), también múltiples bajadas (fracasos, decepciones, momentos de tristeza y angustia), pero en cada uno de esos momentos difícilmente estemos solo, sin alguien que nos acompañe en la subida, aunque se quede antes pisos antes que usted.  Al igual que en las bajadas, en momentos de dificultad, también veremos otros que bajen menos y otros tantos que bajarán hasta donde su tolerancia les permita.

No importa si en estos momentos estás de subida o de bajada, lo que realmente importa es la compañía que encuentres en tu camino, sin distinción, debemos acatar unos de los consejos más sabios que Jesús en su paso terrenal nos enseñó:  ¨trata a los demás como quieres que te traten a ti¨, y de eso se trata nuestra travesía por la vida. El trato amable, afable, sencillo, marca la clase de persona que eres, los valores que posees.  Trata bien a los demás, no sabes que tanto bajarás un día y a lo mejor esas personas que ayudabas mientras subías sean las que te tiendan la mano.



¨TODO LO QUE SUBE, TIENE QUE BAJAR¨

Comentarios

Entradas populares de este blog

MI FAMILIA... MI TESORO.

Por:  José Luis María D. Saludos mis hermanos, Dios les bendiga en abundancia.  Por aquí de nuevo para junto a ustedes compartir una nueva entrega de ¨Acompáñame un Café¨.  Ya extrañaba este momento de conexión con ustedes y nuestro creador. Como les comentaba en la entrega anterior, mi comunidad celebraba sus fiestas patronales y tuve el honor junto a mi familia, de ser invitados a compartir unas palabras de aliento a los asistentes basados en el tópico  ¨ La Familia como escuela de diálogo¨. En nuestra intervención, enfocábamos dicho tema en torno a la participación de todos los miembros de la familia en las decisiones de la misma.  Nosotros como padres, somos los primeros que evitamos ese diálogo o falta de comunicación con nuestros hijos ya que no les damos cabida en las decisiones familiares, ya sea porque los consideramos inexpertos o a lo mejor ¨inmaduros¨.  Con esto, les quitamos la poca motivación que puedan tener para sentirse ...

Con el pan debajo del brazo

Por José Luis María D. Hoy quiero contarte una historia, de esas cuando conoces a los protagonistas y sus hechos se te arruga el corazón y te llenas de impotencia. Resulta que en el fin de semana (viernes), me encontraba en San Francisco de Macorís haciendo diligencias personales, luego de concluir con estas, entro a una cafetería por una botella de agua.  Dentro del local, escucho un caluroso y efusivo saludo ǃǃǃǃǃǃ JOSE LUIS MARIA, MI HERMANO ǃǃǃǃǃǃ, volteo y con los brazos abiertos y una amplia sonrisa, veo una persona que tenía aproximadamente cinco años no veía y que, por su trato con mi persona, podría llamar ¨amigo¨. Apenas puedo reaccionar con la sorpresa de verle, cuando ya se fundía conmigo en un profundo abrazo, de esos que te hacen sentir especial y querido. No tardamos en iniciar una amena conversación en donde nos poníamos al día de nuestras vidas dentro de una amena charla.   Después de largo rato de la interesante conversación, me hace una pre...

El Reencuentro

Por:   José Luis María Díaz Muy buenos días en Cristo que nos conforta.   Acompáñame un Café, se siente privilegiado de compartir nuestra cuarta entrega con ustedes, esperando la disfruten y les conforte. Después de un ajetreado fin de semana, debido a las fiestas patronales de mi comunidad con todas sus actividades, fui invitado a participar de una reunión muy especial, en la cual, desconocía los invitados a esta, lo cual me llenó de emoción e intriga. Puntual en el lugar de la cita, iba viendo las personas que llegaban y cada vez que veía un rostro conocido, mi alegría de estar en aquel apartado lugar iba aumentando, hasta que se completó el grupo invitado. Las anécdotas, los chistes, las confesiones e intimidades expuestas, me hicieron sentir más que afortunado y agradecido de vivir aquello y aún más por las cosas que se concebirán a partir de ese compartir. La amistad mis hermanos, más cuando nace en Cristo, es un regalo poco comparado, existen poca...