Sean todos bienvenidos a este espacio, el cual, no pretende
ser una guía de vida, mucho menos un lugar en donde buscar consejos mágicos
para dar solución a las diferentes situaciones que se presentan en el diario
discurrir de nuestros días, solo anhela asemejarse, aunque sea un poco, al
patio de nuestros cómodos hogares, en donde compartimos una sabrosa taza de
café en compañía de nuestros amigos.
Acompáñame un Café, no tiene más ambición que servirle de
compañía al final de un largo día de trabajo y afanes cotidianos, y a la vez
que sirvan de reflexión a la luz de las palabras del maestro, nuestro hermano
mayor, quien será nuestro acompañante en cada entrega.
Para dar inicio a esta aventura que llena de emoción y
regocijo mi alma, deseo hacerlo desarrollando de forma breve nuestro primer
título: ¨BUENOS DÍAS JUVENTUD¨.
Harán ya unos 28 años atrás (no me crean tan viejo), fui
invitado a participar de un retiro, en el cual, éramos un total de 45 jóvenes,
todos ansiosos e impacientes por que diera inicio tan anhelado encuentro. Ya
caía la tarde y la temperatura empezaba a refrescar, cuando de pronto irrumpe
quien sería el coordinador de todo el fin de semana, de manera automática, hubo
un silencio que solo en lugares muy específicos se puede lograr: un cementerio,
un monasterio, etc. (creo que saben de qué les hablo), y solo se escuchó un
saludo, que dado el momento en que se vivía, parecieron ser las más absurdas y
desconcertantes palabras escuchadas hasta ese entonces: BUENOS DIAS JUVENTUD.
Todos, con una cara totalmente desencajada y como tales zombis al unísono
respondíamos: Buenos días.
Nos miramos totalmente extrañados unos a otros sin lograr
entender nada, hasta que, con sabias palabras, el joven coordinador explicaba
el motivo de su saludo. 28 años después, aún resuenan esas palabras en lo más
profundo de mi corazón. Aquella vez entendí, que toda vida era un hermoso
amanecer, una valiosa nueva oportunidad para ser feliz y dar gracias a un Dios
de amor y lleno de misericordia, que cada mañana nos ofrece otro chance a pesar
de nuestra dejadez para con él. El cuida de ti, de los tuyos, de tus cosas.
Déjale hacer su santa voluntad en tu vida, permítele que el forme parte de ti y
cumpla las promesas que tiene para tu vida.
¨BUENOS DÍAS JUVENTUD¨

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